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LA POLÍTICA EXTERIOR EMPRENDEDORA Y HUMANITARIA DE TURQUÍA

UNA SINOPSIS

En un momento de volatilidades e incertidumbres en el escenario mundial, nuestras políticas se adaptan a los cambios constantes y se esfuerzan por moldear la dinámica que nos rodea en pos de la paz, la prosperidad y la estabilidad. Los humanos están en el corazón de nuestros esfuerzos. Estamos viviendo en una geografía frágil política y económicamente en un momento en que el mundo está experimentando cambios radicales. Turquía persigue una política exterior que no se abstiene de tomar la iniciativa y, en palabras de nuestro Presidente, “refleja el espíritu innovador y los valores humanitarios de nuestra nación”. Esto es, como lo llama nuestro Ministro, una "Política exterior innovadora y humanitaria”. Está guiada por nuestro objetivo permanente de lograr la “Paz en Casa y Paz en el Mundo”, tal y como fue formulado por el fundador de nuestra República Mustafa Kemal Atatürk.

Turquía cuenta con una tradición de Estado y de democracia profundamente arraigada, y saca fuerza de su ubicación geográfica central, su profunda experiencia histórica, su población joven y educada, sus instituciones sólidas y su economía dinámica. La política exterior turca emplea varias herramientas de cooperación política, económica, humanitaria y cultural de manera complementaria y lleva a cabo una diplomacia que piensa globalmente, pero también actúa al mismo localmente en todos los rincones del mundo.

Con un total de 243 misiones diplomáticas y consulares, Turquía ha generado la quinta mayor red diplomática mundial.

Turquía, miembro de la OTAN y del G20 y candidata a la adhesión a la Unión Europea, ha desarrollado una extensa red de cooperación, incluidos Consejos de Cooperación de Alto Nivel con veinticinco países, formaciones trilaterales u otras formaciones regionales multilaterales, así como veinte acuerdos de libre comercio. Turquía mantiene estrechos vínculos con los países de los Balcanes, del Oriente Medio y de África del Norte, del Cáucaso meridional, y de Asia meridional y central. En un mundo donde la tecnología reduce distancias, Turquía está profundizando su Política de Asociación Africana y ampliando el alcance de sus políticas de acercamiento a América Latina, el Caribe y Asia-Pacífico.

Turquía tiene como objetivo fortalecer sus actuales relaciones estratégicas y establecer otras nuevas. Cuenta con una asociación estratégica con los EE.UU., con quien mantiene también una alianza en el seno de la OTAN, y considera que el vínculo transatlántico es vital para la seguridad y la prosperidad europeas. Como miembro activo de la OTAN y uno de los cinco principales contribuyentes a sus misiones, Turquía ha realizado importantes contribuciones a la Alianza del Atlántico Norte y su principio fundamental de “la indivisibilidad de la seguridad”.

Turquía también está totalmente comprometida con el proceso de adhesión a la Unión Europea, subrayando que su adhesión beneficiaría tanto a la UE como a Turquía. Turquía está contribuyendo activamente a los esfuerzos para abordar múltiples desafíos que también afectan a Europa. Turquía forma parte de Europa y es miembro de casi todas las instituciones europeas, incluidas, entre muchas otras organizaciones, el Consejo de Europa y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), siendo además Turquía miembro fundador de ambas.

Por todo el mundo, el terrorismo y diversas formas de extremismo han alcanzado una intensidad alarmante. Los grupos terroristas amenazan la paz y la seguridad internacionales. El terrorismo es un crimen de lesa humanidad que no puede asociarse con ninguna raza, etnia, fe o geografía. Es una lacra global que exige una respuesta y una solidaridad globales. Turquía ha estado luchando activamente contra el terrorismo proveniente de cualquier organización bajo cualquier pretexto.

La resolución de los desafíos mundiales depende de los esfuerzos colectivos forjados por la cooperación y el multilateralismo efectivos. Esta realidad guía la diplomacia activa de Turquía en los foros multilaterales. Turquía también ha sido un miembro activo del G20 desde sus inicios y asumió su presidencia de turno durante el año 2015. Dentro del G20, Turquía ha estado promoviendo el nexo entre las dimensiones humanitaria y de desarrollo, así como el crecimiento económico inclusivo y una distribución equitativa. Turquía participó en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas durante el periodo 2009-2010, contribuyendo constructivamente a la paz, la estabilidad y la seguridad mundiales. Bajo el lema "Hay mundo más allá de los Cinco", acuñado por el Presidente Recep Tayyip Erdoğan, Turquía ha estado abogando por la reforma de las Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad de la ONU para satisfacer las necesidades actuales del mundo.

Turquía desempeña un papel destacado en la mediación, siendo el único país que copreside grupos de amigos de la mediación en las Naciones Unidas, la OSCE y la Organización para la Cooperación Islámica (OIC). Además, Turquía organiza anualmente las Conferencias de Mediación de Estambul para contribuir al trabajo conceptual sobre mediación, y el "Programa de Certificado de Mediación para la Paz" para desarrollar capacidades en este campo.

La humanidad sufre las más diversas lacras, incluidos el terrorismo, el odio étnico o religioso, la discriminación, el extremismo, la xenofobia, las tendencias anti islámicas, mientras que otras formas de exclusión también son motivo de preocupación. Al abordar esas amenazas generalizadas, Turquía subraya la necesidad de transparencia, diversidad, diálogo y políticas inclusivas. Los conflictos suponen grandes costos para la humanidad. Con esta mentalidad, Turquía ha asumido un papel destacado en los esfuerzos por fomentar el respeto mutuo y los valores comunes entre las diferentes culturas y religiones. La iniciativa de la Alianza de Civilizaciones de la ONU, copatrocinada por Turquía y España, representa una respuesta sólida a los escenarios basados ​​en el llamado choque de civilizaciones.

Apoyando la apropiación regional y las soluciones regionales a los problemas regionales, Turquía es miembro fundador de varias organizaciones e iniciativas regionales, como la Organización de Cooperación Económica del Mar Negro, el Proceso de Cooperación del Sudeste de Europa y la Organización de Cooperación Económica. Además, Turquía ha encabezado la plataforma "Corazón de Asia: Proceso de Estambul" para la cooperación regional en apoyo de un Afganistán estable.

Turquía es un miembro prominente de la OCI, de los Ocho en Desarrollo (D-8), del Consejo de Cooperación de los Estados de habla turca (Consejo turco) y del MIKTA, entre otros. En la actualidad, ostentará la copresidencia del “Corazón de Asia: Proceso de Estambul”, y la presidencia de turno de la Asamblea de Parlamentos de Asia, de la Asamblea Parlamentaria de la Unión para el Mediterráneo, del D-8 y del Diálogo para la Cooperación en Asia.

La tradición estatal de Turquía, centrada en lo humano, nos obliga a trabajar también con un espíritu innovador en la dimensión humanitaria de su política exterior. Con ocho mil seiscientos millones de dólares de ayuda humanitaria en 2018, Turquía es el mayor donante humanitario del mundo y el país más generoso en términos de gasto humanitario per cápita. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Turquía es el país del mundo que acoge al mayor número de personas desplazadas en el exterior. Aloja a unos cuatro millones de desplazados externos, de los cuales 3.6 millones son sirios, que han tenido que huir de la destrucción de su país de origen. Turquía ha dedicado alrededor de cuarenta mil millones de dólares a prestar ayuda y servicios a los sirios. Además, la primera Cumbre Humanitaria Mundial se celebró en Estambul en 2016.

Como país de tránsito de energía, la ubicación central de Turquía juega un papel vital en la seguridad energética europea y mundial.

En el año 2023, la República de Turquía celebrará con orgullo su centenario. El logro de los sólidos objetivos establecidos por nuestro gobierno presidencial no solo elevará los niveles de paz y prosperidad en el país, sino que también reforzará las contribuciones de Turquía a su propio vecindario y más allá. Nuestro objetivo principal es garantizar que nuestra región siga una agenda sólida de desarrollo sostenible y paz, en lugar de luchar perpetuamente con la fragilidad y los conflictos. La política exterior innovadora y humanitaria de Turquía seguirá protegiendo sus intereses nacionales y, al mismo tiempo, contribuyendo a los objetivos comunes de la humanidad.