La aprobación por parte del Gobierno de Netanyahu de la creación de 34 nuevos asentamientos en Cisjordania constituye una grave violación del derecho internacional y de las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas.
Israel está socavando la visión de una solución de dos Estados, que sigue siendo la clave para una paz duradera en la región, y está impulsando aún más sus políticas de ocupación.
Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que actúe ante estas iniciativas ilegales.